
París de los años 30. Mucho sexo, vino caro, ansias delirantes por vivir y élites descompuestas que decaen en una vorágine mundana que les carcome sus genitales en enfermedades de transmisión sexual. Esto y más es Trópico de Cáncer de Henry Miller. Un libro muy la raja que te recomiendo por ser rápido en su lectura y de una estructura narrativa atípica y deforme que te vuela la cabeza. Su autor Henry Miller, es un gringo archi conocido en el ambiente literario. Por ahí, en referencias que hacen de él, leí que lo tildan de un vividor anárquico que inspiró a beatniks, hippies y punks… que es el papá de William Burroughs, Kerouac, Bukowsky, Hunther Thompson y cualquiera que se les asemeje. En parte tienen razón, pero Miller, en esta novela, que es considerada su mejor novela -como indica su contraportada-, actuó con una honestidad que descalabró a la sociedad de ese entonces. “Decidí escribir de mí” dijo, pero en realidad escribió sobre los demás burgueses de su tiempo y por eso lo censuraron. Porque su “inmoralidad” no era solo la de él, sino que era la hipocresía de una forma de vida que en ese entonces se negaba en público y se vivía en privado. Era esa incapacidad de la sociedad de su entonces, por aceptar sus relatos carnales en que había semanas donde se acostaba con una rusa, una alemana y una francesa; y no era más que la vida cotidiana que escondían por esos años los nobles guardianes del buen vivir. Por eso y más es que te conmino a leer “Trópico de Cáncer” de Miller, para que te des un charchazo intelectual.
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